martes, 5 de febrero de 2013

Trenes

La vida es una permanente encrucijada. Tanto, que no una ni dos, sino muchas veces son las que acabas perdiéndote en el camino y tienes que sentarte al borde del mismo para coger fuerzas y seguir.
A mucha gente le gustaría que la vida fuera un sendero apacible rodeado de un hermoso prado salpicado por multicolores florecillas silvestres que atraen a más multicolores mariposas y aves cuyo sinfónico piar compite con el imperceptible canto de un arroyo que baja de aquellas majestuosas montañas nevadas recortadas en un prístino cielo azul digno de ser retratado por Monet o Renoir. (Uffff, cuánta perfección! )
Pero...¿no sería un agobio una vida tan perfecta, inmaculada y aburrida?
Supongo que si. 
Esta mañana, mientras esperaba el tren contemplaba las vías hacia uno y otro lado. Eso me llevó a pensar que los trenes van en ambas direcciones, que puedes subirte a uno u a otro. Que unos te llevan a un destino y otros, solo te acercan un trayecto. Algunos pasan llenos y decides que no es el momento de subir y en cambio corres con desesperación para no perder algún otro.



 

La vida es como los trenes. No importa en qué dirección vayan…solo sigue a tu corazón.

4 comentarios:

kc dijo...

intentando seguir mi corazon... yo cuando veo los aviones o los pajaros no puedo evitar pensar q he estado posponiendo mucho el tiempo de volar x miedo.. hay q encontrar el momento en cualquier senal q nos topemos en el camino...

te quiero...

Eli dijo...

Lo del miedo se ha acabado. Tienes unas alas preciosas y están listas para despegar.
Y yo lo voy a ver :)

Te quiero!

José Carlos López dijo...

Ahora mismo pasa un AVE que lleva la felicidad plena... ¡no lo dejes escapar, Eli, que tu corazón tiene billete en preferente! :)) Un besote.

Eli dijo...

Un billete de preferente a la felicidad!!!! eso si que es un gran regalo...como tu visita a mi nuevo blog.
Un abrazo fuerte, José. Y bienvenido!!!

Publicar un comentario