miércoles, 29 de mayo de 2013

Días malos

Hoy no he tenido un buen día. En realidad, llevo varios días sin tener buenos días, pero hago el esfuerzo, sonrío, río y sigo adelante. Hoy, sin ir más lejos, cuando el coche me dejó tirada porque se murió la batería, no sabía si llamar a la grúa para que me lleve al taller para que le pongan una nueva o que me lleve a casa y meterme en la cama de la que no debí haberme levantado.
Hoy tuve un mal día y aún así, conseguí contener la frustración y las ganas de mandar todo a la mierda y seguir adelante con la sonrisa lista y sin bajar los brazos.

A excepción de algún que otro programa, no veo la tele, prefiero leer o escribir. De un tiempo a esta parte casi no veo los telediarios y apenas paseo por los titulares de los periódicos. Y no, no es que no me interese lo que sucede en el mundo, es que simplemente estoy asqueada y no puedo con ello.
Pero hoy, hace tan solo un rato, mientras comía con mis hijos y me contaban las novedades del día, la tele de fondo no paraba de vomitar sus guerras, sus miserias, sus políticos ineptos y corruptos, sus crímenes  sus homofobias, sus hambres y todas aquello que nos vomita cada día. 
Que hasta el tiempo nos castiga condenándonos a un invierno persistente en plena primavera. 

No es que no me interese todo lo que pasa. Me interesa, porque no vivo en una burbuja, pero es cierto que de un tiempo a esta parte me he creado una especie de capa protectora para que me resbale todo lo posible y de ese modo, cuando mi hijo mediano, que acaba de terminar (casi brillantemente) el bachillerato y que se prepara para someterse a la posiblemente última prueba de selectividad para estudiar física me explica la importancia del Boson de Higgs, puedo escuchar atentamente.

Y digo escuchar atentamente, aunque mi cara de no entender nada de partículas  de energía o de materia, se nota a la legua. Pero aunque no entienda nada, la capa protectora consigue que me llene de orgullo al pensar que un hijo mío algún día pueda descubrir su propio Bosón y recibir un Principe de Asturias. Aunque solo sea un momento, porque lo que en realidad intento, es no pensar en que quizás no voy a poder ni pagarle la matricula de este primer año o que mi hijo mayor, a 15 días de convertirse en Graduado en Historia del Arte probablemente tenga que trabajar de camarero o que mi hijo pequeño  al que le falta un año para ir a la universidad tenga que resignarse desde ahora a que la educación es un lujo al que solo podrán acceder los ricos.

Probablemente hoy esté muy negativa y eso haga que todo lo que me pasa salga a flor de piel. O quizás no.
Puedo contra la mierda que recubre el mundo, contra los políticos corruptos que mienten descaradamente mientras beben gintónics y recortan en sanidad y educación, puedo contra los ladrones, los asesinos, el desempleo y hasta con la guerra. Pero ver en la tele que casi nunca veo la imagen del bebé rescatado en China al que su propia madre arrojó a una letrina como si fuera mierda, hizo que se desbordaran todos los cauces. 

Porque si hay algo con lo que no puedo, es con las mujeres capaces de asesinar a sus propios hijos. Va contra la naturaleza. 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen post, Eli. ya somos dos las que andamos negativas ¿Van a poder con nosotras? Miremos a nuestros hijos con orgullo y hagamos un buen corte de manga a los mangantes, que los hay a montones...

Eli dijo...

Venga, un buen corte de manga y que les den.
Un abrazo grande, Glòria.

Eli dijo...

Sabía que podía contar contigo, Gemma.
Locas lindas al poder!!!!

Unknown dijo...

Por desgracia para nosotros somos poquitos los que seríamos capaces de salir a la calle para darles un corte de mangas o mandarles directamente a la mierda. Lo que nos queda es mirar con orgullo a nuestros hijos (sean grandes científicos o camareros) y ver que son coherentes y valientes a pesar de todo. Yo lo hago con mi hija, me encanta oírla hablar de su profesión.
Me uno a la moción del corte de mangas. Un gran abrazo Eli

Eli dijo...

Asi es querido amigo, lo que importa es que sean como sean, nuestro tratabo como padres consiste en ayudarlos a ser mejores personas y estar orgullosos de ellos hagan lo que hagan.
Un abrazo fuerte Pascual!

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